




Formato:
Saco 5Kg.
Saco 25Kg.
Big-Bag 1.000Kg.
Trigo Entero (Grano) de Harinas Polo.
En el sector de la transformación industrial y la molienda técnica de cereales, el control de la materia prima en su estado más puro determina la regularidad y el rendimiento de los productos finales horneados. El Trigo Entero (Grano) de Harinas Polo se establece como una base agrícola limpia y calibrada de alta pureza. Se define legalmente como grano de trigo blando (Triticum aestivum).
A diferencia de los preparados que incorporan tratamientos químicos de conservación, este grano destaca por mantener su integridad natural sin aditivos. Responde a estrictos estándares de limpieza industrial, presentando un umbral de pureza >99.99% (con un residuo de impurezas de origen vegetal de apenas <0.01%) y controlando la presencia de otros cereales competidores por debajo del <0.5%. Al ser un producto agrícola puro, las variaciones naturales en su tonalidad típica, aroma y sabor quedan sujetas a la procedencia geográfica y las fluctuaciones climáticas estacionales
Parámetros Físico-Químicos, Control Microbiológico y Contaminantes.
Control de Humedad Estructural: Registra un límite superior de <15.0% (con un valor analítico real promedio de 13.9 g por cada 100 g). Este valor es crítico para mitigar el riesgo de proliferación fúngica y asegurar la estabilidad del grano en los silos.
Potencial Mineral (Cenizas): Establece una tolerancia máxima reglamentaria de <2.50%. El valor promedio real se sitúa en 1.50 g por cada 100 g, lo que confirma la conservación íntegra del endospermo, germen y capas de la corteza (salvado).
Contenido Proteico y Graso: El grano garantiza un nivel de proteína >9.0% (alcanzando un promedio analítico final de 12.0 g por cada 100 g). Su fracción lipídica o materia grasa se restringe a <2.50% en las especificaciones de control (promediando 1.90 g analíticos).
Ficha Nutricional Completa (100g)
| Componente Analítico | Valor Promedio por 100 g | Funcionalidad e Impacto en la Molienda Industrial |
| Carbohidratos | 61.10 g | Almidones nativos estructurados en el endospermo harinoso. |
| De los cuales Azúcares | 1.0 g | Carbohidratos simples intrínsecos del grano maduro. |
| Fibra | 9.6 g | Alta concentración de polisacáridos no amiláceos insolubles en el salvado. |
| Proteínas | 12.0 g | Reserva nitrogenada total para el desarrollo del gluten tras la molturación. |
| Grasas | 1.90 g | Lípidos concentrados mayoritariamente en el germen del trigo. |
| Saturadas | 0.30 g | Ácidos grasos saturados mínimos naturales del grano. |
| Monoinsaturadas | 0.20 g | Ácidos grasos monoinsaturados nativos del cereal. |
| Poliinsaturadas | 0.80 g | Ácidos grasos esenciales susceptibles de oxidación si se quiebra el grano. |
| Cenizas | 1.50 g | Contenido mineral global que se dispersará según el grado de extracción. |
| Agua (Humedad) | 13.9 g | Humedad interna equilibrada para el correcto acondicionamiento en fábrica. |
| Vitamina E | 0.2 mg | Tocoferoles antioxidantes localizados en la fracción del germen. |
| Sal / Sodio Equivalente | 27.5 mg / 11.0 mg | Oligoelementos minerales nativos del grano de trigo. |
| VALOR ENERGÉTICO | 358 Kcal / 1508 KJ | Densidad calórica oficial del grano entero crudo. |
Controlar de forma estricta que la pureza botánica sea elevada (cereales competidores <0.5%) es vital para no alterar las propiedades reológicas de la harina resultante. Si el lote contara con porcentajes superiores de cebada, centeno o avena, el comportamiento de la masa variaría de manera incontrolable durante el amasado, dado que las proteínas de dichos cereales no poseen la misma capacidad para desarrollar una red de gluten viscoelástica y equilibrada como el trigo blando (Triticum aestivum). Además, ayuda a mantener bajo estricto control el perfil de alérgenos y las especificaciones de molienda limpia contratadas.
Teniendo en cuenta que el trigo ingresa con una humedad analítica promedio de 13.9% (límite máximo <15.0%), las industrias de molienda deben aplicar un proceso de acondicionamiento o «baja adición de agua» controlada seguida de un reposo técnico. Este proceso tiene como objetivo hidratar sutilmente las capas externas del salvado para volverlas elásticas y maleables, evitando que se pulvericen excesivamente durante la molturación y facilitando su separación limpia del endospermo harinoso. Un grano con el equilibrio de humedad correcto optimiza el rendimiento del tamizado y garantiza que las cenizas finales de la harina refinada o integral se mantengan bajo los límites regulatorios.

